Hotel Campestre Santa Catalina 3*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Parking gratuito
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Servicios 24 horas
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Piscina
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Desayuno
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
El Hotel Campestre Santa Catalina San Gil, de 3 estrellas, se encuentra a una distancia de 3 km del Peñón Guane, y a poco más de 25 minutos a pie del Parque Natural El Gallineral. El hotel ofrece a los huéspedes un jacuzzi, una bañera de hidromasaje y una sauna a poco más de 30 minutos a pie del Parque La Libertad.
Este hotel está situado a 15 minutos a pie del centro de San Gil. Los huéspedes pueden visitar lugares de culto como la Catedral de la Santa Cruz, situada no muy lejos del hotel Campestre Santa Catalina San Gil. Los aficionados a las compras disfrutarán de estar a una distancia de 2 km del Centro Comercial El Puente. El aeropuerto Bucaramanga está a unos 115 km de este alojamiento.
El Hotel Campestre Santa Catalina incluye 27 habitaciones con un aparador y TV de pantalla plana con canales vía satélite. También hay inodoro separado y ducha en los baños.
El desayuno americano se ofrece cada mañana. Los huéspedes pueden visitar el restaurante Tete Filete y el bar en la piscina del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Durante mi reciente estancia en el Hotel Campestre Santa Catalina, quedé encantado con la combinación de naturaleza y confort que ofrece. Las instalaciones son impecables, con una piscina al aire libre y un jacuzzí que invitan a la relajación tras un día explorando la belleza de San Gil. El ambiente del restaurante es acogedor y sus platos son un homenaje a la gastronomía local; disfruté especialmente del desayuno, que cuenta con opciones americanas y continentales. El personal es excepcionalmente amable, promoviendo una atmósfera familiar que se percibe desde el primer momento. Además, la ubicación del hotel es perfecta, ya que está rodeado de vegetación y muy cerca del Parque Gallineral, lo que permite disfrutar de un merecido descanso sin alejarse de la ciudad. Sin duda, una experiencia que recomiendo para quienes buscan un refugio campestre con un toque de lujo.